La historia de cómo descubrí este libro es un poco particular. Andaba yo mirando las listas de próximos lanzamientos de videojuegos, y vi uno que iba a salir en exclusiva para Xbox360 (que no tengo), y también para PC, o supercomputador debería decir (que tampoco tengo). Se trataba de un juego llamado Metro 2033 ambientado en la red de metro de un postapocalíptico Moscú. Esto último ya llama la atención de todo buen friki aficcionado a la saga Terminator, pero lo que más curiosidad me produjo fue que dicho videojuego estaba basado en una novela. El paso de novela a videojuego no es nada frecuente, pensé, y ahí quedó la cosa. Estaba a punto de descubrir, sin saberlo, uno de los mejores libros que he leído en mi vida.
En Navidad lo vi en una librería y cayó para Reyes. Comencé a leerlo hacia el mes de febrero, y me lo terminé en apenas dos semanas (que para mí es todo un record). El libro te atrapa, te sumerge en un universo y en una serie de aventuras y desventuras, más de lo segundo que de lo primero, que te hacen pegarte a las hojas hasta la última de ellas. Cuando lo acabé decidí investigar al autor, un ruso llamado Dmitry Glukhovsky, y resultó que el libro comenzó como una serie de capítulos publicados en su web personal, el boca a boca hizo el resto, mi sueño hecho realidad, y los millones de visitas hicieron que las editoriales se interesaran y convirtieran la novela en un bestseller traducido a varios idiomas.
Quizá fue que no me esperaba un libro tan bueno, pero el caso es que me ha encantado, y esperé pacientemente el lanzamiento de la segunda parte, Metro 2034, de la que hablaré otro día, y que por supuesto compré el primer día que salío en español, como si fuera un fan de Harry Potter. Para añadir más sobre la calidad del libro, he de decir que tras Metro 2033 leí El Juego de Ender, del que también hablaré otro día, y tengo que decir que Metro 2033 es mejor en casi todos los aspectos.
El libro, como digo, se ambienta en un Moscú postapocalíptico, y los únicos supervivientes humanos son aquellos que estaban en el metro el día en que cayeron las bombas. Cerraron la red de metro a cal y canto, o casi, y ahí llevan metidos, como topos o como morloks, un par de décadas. El protagonista, Artyom, es un joven habitante de una de las estaciones más periféricas, y un día recibe el encargo de llevar a cabo un viaje a través de la red de metro con el fin de salvar a la humanidad, o lo que queda de ella. ¿Cómo negarse a tal responsabilidad?
Cada estación se ha establecido en una ciudad estado, con sus leyes y sus peculiaridades. Así, hay estaciones sometidas a un férreo régimen comunista, otras de reconocida orientación nazi, algunas que sostienen un régimen capitalista, unas pocas dedicadas al militarismo y la cultura, y la mayoría muy pobres. Otra parte importante del libro son los túneles que hay entre estación y estación, que también tienen, por decirlo de alguna manera, su forma de ser. Todo esto no es ni mucho menos un spoiler, puesto que en la contraportada del libro tenemos un mapa del metro de Moscú con todas las estaciones de interés, sus alianzas y orientaciones políticas y los posibles peligros que nos encontraremos en los túneles que las unen.
Para que os hagáis una idea de cómo es el protagonista, os diré que yo me lo imaginé exactamente igual a como luego resultó ser el autor:



Y un año después, un anonimo dijo: “leete picnic extraterrestre”. Bajalo porque es dificil conseguirlo original y en español.
STALKER está basado de la pelicula de ese libro. La pelicula no la he encontrado subtitulada al español, ergo no la he viso porque no engo ganas de hacerlo en inglés, pero el libro es corto y bueno.