Nano

Como estoy de congreso en Hong Kong no me ha dado tiempo a escribir el nuevo capitulo (no, no hay acentos en este teclado) de Los Enterradores. Asi que este martes este blog se complace en ofrecerles el relato “Nano”, finalista del I Concurso de Relatos Hiperbreves de Ciencia Ficcion, celebrado con motivo de las VI Jornadas de Jovenes Investigadores. Y ya que estamos, ¿por qué no continuarlo?, al final aparecen las opciones de rigor. Espero que os guste.

Nano

«One Way or Another» de Blondie sonaba con un volumen atronadoramente alto. Humbelina, impasible, tecleaba frente al proyector de hologramas, sólo a veces levantaba las manos para ajustar algo en el gráfico y de paso echaba una ojeada al esplendoroso día de estudiantes desparramados por el césped que se colaba entre las láminas de las persianas. Eran cerca de las 11.00, y ya iba siendo hora del café mañanero. A las 11.08 François llamó a la puerta.

-Te vas a quedar sorda, ¿con esto puedes trabajar?

-Estoy programando algo sencillo, rutinario, no exige mucha concentración-, dijo Humbelina, al tiempo que levantaba la mirada y la fijaba en el jersey de François, -eso es nanotejido, ¿no?, cada vez parece más real.

-Es como si llevara una auténtica piel de lagarto, mira, tócala.

-No gracias, y no sé cómo puedes ponerte eso.

-Pues con esta camiseta tengo éxito entre las chicas, no te creas.

-Entre las chicas del garito ese al que vas.

-«El rincón de Hubert Fansworth» no es un garito, es una institución.

-Ya, sí…, bueno, vamos a por ese café.

Del despacho de becarios partía un sinuoso pasillo, con tres codos, flanqueado de puertas, débilmente iluminado, y tan solitario que François no pudo soportar más el eco de sus pisadas:

-¿Y cómo va esa tesis?

-Pues supongo que bien, ya terminé de programar la bacteria que es capaz de liberar un colorante en las glándulas lacrimales, mi jefe está muy contento con eso, dice que estamos cerca de ser capaces de hacer algo como los nanobots, con las ventajas que tienen las bacterias frente a estos.

-Pues hoy estaban muy contentos los becarios de ese departamento. Al parecer Fengyu ha llegado con un juguete nuevo.

-Pues habrá que ir a verlo, ¿no?

Bajaron al segundo piso y ya desde lejos se oían las risas. Humbelina entró sin llamar.

-Buenos días tengan los señores marqueses.

Todos miraron sonriendo a Humbelina y a François que saludaba detrás. Tomás, de apellido Fengyu, sentado frente a una especie de cilindro azul cobalto conectado a un terminal holográfico, fue el primero en responder.

-Vaya, si está aquí la competencia, ¿qué, Humbe, pueden ya tus bacterias hacer esto?…

Fengyu se volvió al terminal holográfico, tocó unos iconos aquí y allá, se volvió de nuevo a los demás y esperó con el brazo derecho extendido y la palma de la mano hacia arriba. En menos de 10 segundos su barba de dos días fue desapareciendo de arriba a abajo y en la mano que tenía extendida se formó una pequeña bola negra. Se la ofreció a Humbelina, que la rechazó con asco.

-Puro pelo de mi barba-, dijo Fengyu riéndose. Lanzó la bola al suelo, rebotó y la volvió a coger. -Además, es un juguete. Todos los niños reciben su bola cuando se pelan.

-Sí-, respondió Humbelina, -tus nanobots son capaces…

-Son capaces de todo-, la interrumpió Fengyu, -y están en todas partes, son omnipresentes, ahora mismo en tu sangre y en la mía, patrullando, evitando problemas, ¡ya casi no hay infartos!, y también en nuestro cerebro, incrementando nuestra memoria y nuestras capacidades. Y ya se usan en cuestiones más triviales, como para obtener esa textura de la camiseta de François.

-Hablando pareces tu jefe. Pero bueno, no he venido a extender la guerra entre nuestros directores de tesis, sino a ver tu nuevo juguetito.

-Pues aquí lo tienes-, dijo señalando el cilindro azul en su mesa, -es un nuevo modelo de programador. Lo he encontrado en el despacho de mi jefe, y lo he tomado prestado.

-¿Lo has tomado prestado del despacho de tu jefe?, ¿y no se enfadará?

-No creo, además, la puerta estaba abierta, debe de andar por aquí, vendrá a preguntarme si lo echa en falta. Bueno, mira, con este programador y con los nanobots que van con él puedes hacer un montón de cosas, y además su manejo es muy sencillo, lo del afeitado lo he programado en menos de quince minutos. Hay ya muchas subrutinas preparadas que hacen más fácil la tarea, veamos de qué más es capaz. Aquí hay un archivo reciente, puede que lo que estuviera editando mi jefe, mmmm, no sé para qué sirven estos comandos, pero no veo nada peligroso en el código…

-Espera-, dijo Humbelina, -será mejor que no ejecutes nada que no conozcas bien.

-¿Por qué no?, no se detecta nada dañino.

-Pero, como tú has dicho, eso es un nuevo programador, y esos son unos nuevos comandos, que ni tú conoces.

Una sonrisa desafiante se dibujó en la cara de Fengyu: -Me arriesgaré-, y ejecutó el código.

Todos se quedaron mirándolo, pero no pasó nada.

-Pues o no funciona o tiene un efecto a más largo plazo-, dijo Fengyu. -Será mejor que deshaga la orden-. Se inclinó sobre el escritorio pero su mano no llegó hasta el teclado. -¿Qué pasa aquí?, no puedo mover el brazo-. Pero enseguida comprobó con horror que tenía paralizado todo el cuerpo. -Socorr…

Humbelina y los demás corrieron hacia él. François ahogó un grito al tocarlo, estaba frío como el hielo. Uno de los otros becarios se colocó frente al proyector de hologramas, intentando invertir el proceso.

Tras un minuto eterno de miedo y frustración comenzó a oírse un silbido. Provenía del cuerpo paralizado de Fengyu. Todos empezaron a retroceder, sin perderlo de vista, y de repente, ¡flash!, un fogonazo azul inundó la habitación. Humbelina comenzó a gritar, François, aún cegado por el resplandor, corrió hacia la puerta dando alaridos. Volvió enseguida con Miguel, el director de tesis de Fengyu, alarmado como él, pero para entonces Fengyu había despertado.

-¿Qué ha pasado?-, chilló François.

-Fengyu acaba de despertar, dice que no se acuerda de nada-, respondió Humbelina.

-Sí, no sé lo que ha pasado, estoy revisando los registros y no hay nada anormal.

Entonces Miguel se fijó en el cilindro azul cobalto en la mesa de Fengyu:

-Eso estaba en mi despacho, ¿lo estabas utilizando cuando ha pasado esto?-, preguntó sin ocultar su creciente nerviosismo.

Fengyu empezó a asustarse de verdad: -Sí…, así es.

-Rápido, desconéctalo y tráelo a mi despacho. No tenéis ni idea de lo que es-, respondió Miguel.

Fengyu cogió el cilindro y todos salieron corriendo al despacho del profesor. Allí éste empezó a buscar en una carpeta tras otra.

* * *

Fengyu despertó. Se encontraba en una habitación completamente violeta en la que lo único que destacaba era una puerta metálica igualmente violeta. No sabía dónde estaba, cómo había llegado y ni siquiera, dado lo extraño de la habitación, si estaba despierto.

-¡¿Hola?!, ¡François!,¡Humbelina!, ¡¿hay alguien aquí?!

Dio algunos pasos hacia la puerta, y extendió el brazo para abrirla. Entonces casi se desmaya al ver su mano, y luego al ver su cuerpo. Estaba desnudo, aunque su supuesta piel era tan plana y falta de detalles como aquella habitación. Su cuerpo entero recordaba vagamente a una figura humana, tenía piernas y brazos, aunque poco más se podía decir de ellos, y si podía confiar en el tacto, también tenía boca, nariz y ojos, pero no orejas ni pelo. Fengyu comenzó a sentir náuseas y mareos.

Entonces se empezó a abrir la puerta poco a poco, dejando entrar un rayo de luz azul que, al caer sobre las paredes de la habitación, volvía a éstas del mismo tono azul. Fengyu estaba paralizado por el pánico, todo esto era demasiado. Entonces vio de reojo la figura que entró en la habitación. Era su director de tesis.

-¿Fengyu?, ¿qué haces aquí?

* * *

Miguel comenzó a explicarse mientras seguía buscando entre más y más archivadores.

-Esto es increíble, soy un descuidado, y tú no tenías que haber cogido nada sin saber lo que era. ¿Habéis oído hablar de la sociedad nanobot?…, no, claro que no, ya no sirven para nada. Pero lo hicimos, sí. Hace algunos años creamos una sociedad nanobot, dentro de ese cilindro azul. Hasta ahí es algo normal, pero yo introduje novedades brillantes, doté a esos nanobots de una misión principal, un destino, que no era otro que el de emular un cerebro humano. Con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que esto no era posible en los términos dispuestos, y que la única manera de llevar a cabo eso era que uno de los nanobots fuera un ser humano. Algo totalmente imposible. A raíz de estos descubrimientos publicamos aquellos trabajos sobre la imposibilidad de evolución en una sociedad nanobot y de que ésta dé lugar a algo que está inherentemente fuera de la misma.

-¿Pero qué tiene todo esto que ver con lo que ha pasado antes?-, preguntó Fengyu, que se encontraba cada vez más intranquilo, sin saber exactamente por qué.

-Seguí trabajando en el proyecto, en la única dirección que teóricamente podía funcionar: fabricar un nanohumano.

-¿Un nanohumano?, pero eso es imposible, la escala…

-Claro que es imposible tal y como lo estás pensando-, lo interrumpió Miguel, -pero si dotas a un nanobot de acceso a una conciencia humana fuera de él, entonces ese nanobot es, digamos conceptualmente, un ser humano.

* * *

Fengyu corrió a una de las esquinas de la habitación azul, sin dejar de mirar con horror el cuerpo de su director de tesis, que sólo difería del suyo en los rasgos de la cara.

-Fengyu, tranquilo, no te pasa nada, ahora eres sólo un mal sueño del verdadero Fengyu. Sé cómo tranquilizarte.

Y dichas estas palabras, Fengyu se tranquilizó.

-Lo ves, ¿lo entiendes ahora?, claro que sí, lo estoy insertando en tu verdadero cerebro. Eres un nanobot que está usando la red neuronal de tu auténtico cerebro, del Fengyu humano que está ahí fuera.

-Sí, lo entiendo, ¿qué más?

-Poco más te he de decir, poco a poco lo vas a ir comprendiendo todo, a medida que tu mente se una a la nuestra. Ven, sígueme.

Fengyu atravesó la puerta detrás de Miguel. Entonces un mundo entero se abrió ante sus ojos. Se encontraban en un mirador, desde el que se podían ver ciudades, bosques, ríos, y aquí y allá la actividad de auténticos seres vivos, todo bajo un cielo azul cobalto.

-Observa lo que he comenzado a crear, un mundo tan grande como la Tierra, un nanomundo del tamaño de aquel cilindro, una completa sociedad, a partir de mi mente, y ahora, por accidente, también de la tuya. Poco a poco iremos asimilándola, copiándola, todavía eres un único ser, fuera y dentro del nanomundo, pero pronto te desligarás del Fengyu real y estarás en cada uno de nosotros, serás cada uno de nosotros. En esta sociedad están los esquemas de mi cerebro, y todos y cada uno de estos seres lo comparte. Ahora podemos evolucionar, dar lugar al siguiente eslabón de la cadena evolutiva. Y cuando eso ocurra, todo está previsto, podremos salir al mundo real, y conquistarlo.

* * *

En el despacho, Miguel tecleaba frenético.

-Ahora mismo se está llevando a cabo el proceso de copia. Nanobots en tu cerebro escanean tu red neuronal y transmiten la información al cilindro. Allí, si no me equivoco, debe haber un alter ego tuyo haciéndose muchas preguntas. Quizá hasta compartáis algún tipo de sentimiento y recuerdo. Lo que quiero es revertir el proceso, lo cual es posible siempre y cuando no haya terminado. Ya he dado la orden. Y si todo sale bien, tendrás el recuerdo repentino de todo lo que allí hayas percibido.

Fengyu cerró los ojos, estuvo a punto de caerse, pero François y Miguel lo sostuvieron. Entonces los abrió, miró a su director de tesis y murmuró: -Hay que detenerlos.

Una vez recuperado y tras contarle a Miguel todo lo que había visto en el nanomundo y lo que su alter ego le había contado, fue el mismo Fengyu el que lanzó el comando para parar la sociedad que habitaba el cilindro. Todos los nanobots fueron reiniciados y su programación borrada.

-¿Qué fue lo que me cambió de esa manera?-, preguntó Miguel.

-No lo sé, pero podemos investigarlo. ¿Crees que será un buen tema para la tesis?


¿Cómo podría seguir esta historia? Estas son las opciones:

A) Fengyu cambia su tema de tesis para estudiar las sociedades nanobot con conciencia humana, y realiza el descubrimiento del siglo: el alma.

B) Fengyu cambia su tema de tesis para estudiar las sociedades nanobot con conciencia humana, pero descubre que los nanobots de este relato están todavía activos en otro lugar y siguen con sus intenciones de conquistar el mundo.

C) Humbelina realiza un fabuloso descubrimiento en su investigación con bacterias, que consiguen superar en prestaciones a los nanobots.

Por cierto, podéis votar hasta nuevo aviso.

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Published in: on junio 17, 2008 at 4:27 am  Comments (14)  

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14 comentariosDeja un comentario

  1. Me pido la opcion A. Este relato es interesante, pero como suele ocurrir presenta algunas inconsistencias. La mas importante es que se confunde con el tema auto-consciencia. El hecho de hacer una copia (o nano-copia) de la red neuronal de un ser humano, no implica que la consciencia de la persona se transmita a la copia. Un ejemplo claro es el de dos gemelos: son practicamente copia el uno del otro, pero cada uno es consciente solo de si mismo, no del otro.

    Otra inconsistencia es el problema de las escalas. Las teorias fisicas no suelen ser invariantes de escala, y es por eso que los atomos tienen un tamano de 1 armstrong, y el sistema solar de varios horas-luz. Creo que una copia en miniatura de la red neuronal de un ser humano no sera una copia exacta, pues como ocurre con los nano-objetos, contribuiria por ejemplo el efecto Casimir.

    Hasta luego, fistros.

  2. Esta historia si que me gusta!!! Voto por la C.

  3. Pues nada, un voto para A y otro para la C. Todavía queda mucho tiempo para votar, hasta que continúe la historia.

    Querido Becario al ajillo, están muy bien los temas que lanzas para el debate, ese es el auténtico espíritu que lleva a escribir ciencia ficción. Sin embargo, tengo que discrepar sanamente de nuevo sobre tus teorías. Cuando Fengyu es copiado, todavía existe un link entre la conciencia copiada y la original, la red neuronal copiada y la original. Esta conexión puede ser, si quieres, un efecto de entrelazamiento cuántico entre una estructura y otra, que se va debilitando con el tiempo. En el caso de los gemelos, cada cerebro evoluciona por separado, y por tanto claro que no tienen una consciencia idéntica.

    Por otro lado, me parece que eres muy generoso con la capacidad cerebral de los seres humanos. En el cerebro hay menos neuronas que los transistores que hay en un pentium. Si copias un cerebro está claro que te enfrentas a problemas de escala, porque no puedes formar neuronas con pocos átomos. (De eso se habla bastante, a propósito de Giant Man y Wasp, en el magnífico libro que me regaló Cecilia: La Física de los Superhéroes). Pero si lo que haces es copiar la red neuronal utilizando otros componentes mucho más pequeños (nanocomponentes…), pues puedes tener un cerebro en un espacio mucho más reducido. ¿No?.

    Sigan votando y opinando querido público.

  4. Querido Herr Spock, ese efecto de entrelazamiento cuantico del que hablas me suena a la misteriosa paradoja de Einstein-Podolsky-Rosen (la puedes ver en wikipedia como Paradoja EPR). Hasta ahora no se ha demostrado que este entrelazamiento cuantico se debilite ni con el tiempo ni con la distancia (hasta distancias de 15km). En cualquier caso, aunque dos particulas esten entrelazadas, si a una de ellas la paramos (o le damos energia), eso no quiere decir que la otra se pare tambien (o aumente su energia tambien). El entrelazamiento cuantico se refiere mas bien al estado de las particulas en el momento de crearse. Eso quiere decir que si Fengyu ve con sus ojos algo (su neuronas interaccionan con la luz), su copia no sufrira esta misma interaccion. La copia no sera mas que una copia exacta en el momento en que se creo, pero con evolucion diferente, y por tanto con consciencia diferente, como dos gemelos. (ESA ES MI OPINION). Siento mucho que aparente querer echar por alto la magia de las historias de ciencia ficcion.

    Por otra parte, en el cerebro existen 10^11 neuronas, y en un disco duro puede haber unos 100Gbytes, que son 10^11 bytes o 10^12 bits. El orden de magnitud es similar. Lo que hace al cerebro extremadamente complejo no es solo el numero de neuronas, sino que una neurona puede estar conectada con varias a la vez. El numero de combinaciones de conexiones posibles es enorme, y ademas en tres dimensiones. El modelo de Ising de materia condensada considera solo correlacion entre vecinos proximos, y ya da un cambio de fase en dos dimensiones. (Preguntemos a los “condensados” sobre esto). Se puede simular esto con un programa matematico, o con nano-componentes fisicos. Los programas matematicos que simulan un cerebro emplean tan solo unas 100 o 1000 neuronas y les llevan varios dias de calculo. Los nano-componentes son 1000 veces mas pequenos que una neurona, y se veran afectados por fuerzas de vacio (el llamado efecto Casimir), que no estan presentes en las neuronas, de modo que su comportamiento sera diferente. No se si el nano-cerebro funcionara mejor o peor, pero seguro que funcionara de manera diferente.

  5. Vale, aceptamos tus premisas, Becario al horno. De todas formas, como tu dices, en los relatos de ciencia ficcion siempre se han de conceder ciertos hechos “milagrosos” para que la historia tenga interes. (No tengo acentos en este teclado, jarl!).

  6. no sabía yo que te gustaba tanto escribir. también voto por la C

  7. Creo que mis premisas son las que la ciencia moderna acepta hoy en dia. Indagando un poco en la wikipedia se ve que lo que comente es correcto. El entrelazamiento cuantico existe entre dos particulas que forman un sistema aislado, pero ese entrelazamiento se rompe como consecuencia de la interaccion de una de las particulas (o las dos) con el resto del universo. Es lo que se denomina Decoherencia Cuantica, y explica por ejemplo, por que un sistema macroscopico se comporta clasicamente. Precisamente esta decoherencia es uno de los problemas mas graves a los que se enfrenta la Computacion Cuantica, pues los qubits interaccionan con el resto del computador cuantico. La unica solucion parece ser que los tiempos de calculo sean inferiores al tiempo de decoherencia (tipicamente milisegundos). En la wikipedia viene bien explicado.

    Quisiera tambien mencionar la diferencia entre Conciencia (que se refiere al juicio que tenemos sobre el bien y el mal) y Consciencia (capacidad de reconocerse a si mismo).

  8. Uy!, pues lo de conciencia y consciencia es verdad, eso es un falta en toda regla, voy a corregirlo.

    Y lo de el entrelazamiento…, pues vale, olvidate del entrelazamiento e imaginate que los nanobots que estan en el cerebro de Fengyu copiandolo son los que provocan ese nexo enter las dos consciencias.

    De todas formas, creo que este blog gana mucho con los comentarios de Becario Cocinado. Porque ademas de tirarle de las orejas al autor por sus excepciones “milagrosas”, sirve para abrir debates sobre ciencia en general que pueden interesar a otros lectores. Saludos de la Nueva York de Oriente.

  9. Wait a moment!, he mirado en la RAE y conciencia es un termino mucho mas general que consciencia, ademas refleja lo que quiero decir en la historia, por lo tanto me quedo con conciencia y con la conciencia tranquila 😉

  10. Los neurologos y neuropsicologos usan “consciencia”, y estudian los estados de consciencia, el inconsciente y el subconsciente. El relato de ciencia ficcion se refiere a este campo… pero bueno, aceptamos “Conciencia” como Nano-animal de compania.

    Los nanobots que copian provocan un nexo entre las dos consciencias. Entonces existe un cerebro dominante (que es el que tiene realmente consciencia) y la copia (que se limita a imitar). O bien ninguno de los dos cerebros es dominante, sino que los nanobots son los que controlan los dos cerebros. En ese caso la consciencia estaria en los nanobots, no? El autor deberia de explicarnos en la opcion A) que es realmente el alma y el libre albedrio.

  11. No puedo explicar lo que es el alma, simplemente porque todavia no he pensado como sera el alma que descubra Fengyu en la opcion A. Lo pensare si la opcion A sale victoriosa. No obstante he de decir que ese alma no tendra nada de religiosa ni implica la existencia de un ser superior, aunque podria indicar la existencia de “la otra vida”.

  12. Las personas creemos que somos seres con voluntad y decision propias, en contraposicion con una maquina, que funciona de acuerdo a unas reglas ya establecidas de antemano. El alma seria el ente que dota a las personas de esa voluntad propia. Puesto que segun los cientificos el universo parece funcionar de acuerdo con leyes establecidas, el alma deberia de ser algo que escapa a las leyes del universo, seria algo asi como milagroso, y de ahi que tradicionalmente se haya considerado su procedencia divina.

    Yo creo que el alma es compatible con las leyes establecidas del mundo, y surge en aquellos sistemas con un nivel suficiente de complejidad, pues cuando hay complejidad las leyes fisicas conducen a comportamientos solo predecibles estadisticamente. Tambien puede ocurrir que el alma no exista, y la sensacion que tenemos de libre albedrio sea simplemente un mecanismo biologico para hacernos creer que no somos maquinas, aunque si lo somos.

    En un nano-cerebro el alma surgiria como consecuencia de un comportamiento complejo de millones de nanobots, si bien cada uno de los nanobots actua segun reglas sencillas. Seria parecido a una colonia de hormigas… cada una de ellas es mas o menos tonta, pero el comportamiento de toda la colonia es complejo. En la historia se comenta que los cerebros de las personas tienen nanobots, entiendo que para potenciar sus cualidades pensantes. Si los nanobots controlan el cerebro completamente, el alma humana desapareceria, y tendriamos una nano-alma. El alma humana no desapareceria si el cerebro tambien pudiera controlar a los nanobots (hay un control reciproco).

    Bueno, solo queria dar algunas ideas al autor.

  13. Becario Cocido, veo que vamos por el mismo camino, tomo nota de tus reflexiones.

  14. […] Nano […]


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